Me presento como es debido

Fui nacido en Madrid en 1940, año difícil, año del hambre, dicen. Durante mi infancia no sentí el peso de la dictadura. Más aún volviendo la vista atrás, creo sinceramente que, estómago agradecido, debo mi modesta ascensión social al cesaropapismo de la época. Intelligenti pauca.

He trabajado de todo. Camarero, psicólogo, bancario de ventanilla. Tuve la suerte de aprobar unas oposiciones de  Enseñanza Media. Un profesor mío, algo deslenguado, cuando le preguntaban por su especialidad, respondía sin pudor: Yo lo he enseñado todo, sólo me falta enseñar el culo. Bueno, pues en los últimos años de Instituto, algo de eso. Lo mío era el Latín; cuando la ley de Enseñanza  socialista lo mató, me agarré al Alemán. Me llamaron de la Universidad Autónoma para que enseñara a enseñar a los futuros enseñantes. Una de mis novelas, "Jugadas de Perdedor" está inspirada precisamente en los pasillos y jardines de la Autónoma.

Hábleme usted de sus hobbys. Pues mire, soy amante  de la literatura, la bici, la cocina, el buen comer, las reuniones con los amigos y la música clásica con auriculares si no puedo ir al Auditorio.

Cuando me jubilé apareció la vocación dormida desde la adolescencia. Llevaba ideas en la cabeza que fueron despertando con el tiempo libre.

He publicado cuatro novelas y una colección de relatos que me editó Stromberg. Las novelas llevan por nombre "Un amador desigual" "La opositora"  "Jugadas de perdedor" y Thomas Münzer. Los relatos están publicados bajo el título de "La Bicicleta del Lobo"

Además de escribir, hago más cosas, verbigracia, ser esposo, padre y abuelo. Además presto gustosamente parte de mi tiempo a voluntariados varios.

¿Adscripción política? ¿Simpatías? ¿Por qué no decirlo? Se puede hablar de política cuando no se come. Muestro mis preferencias por los Ecologistas y partidos de Izquierda, es por variar. La derecha es más de lo mismo, segura y aburrida.